Compone la entrada más bella y emblemática de la ciudad, mandada construir por el emperador Carlos V. Aunque su origen es árabe fue reconstruida y ampliada en 1550 por el torrijeño Alonso de Covarrubias, pasando así a ser de estilo renacentista. Sobre dos solemnes torreones de mampostería, la portada se corona con el escudo del águila bicéfala que Carlos V otorgó a Toledo.
Construido en el siglo XI y reformado en el XVI, es uno de los más antiguos de la ciudad y el magnífico retablo que exhibe es obra de El Greco.
Su iglesia, de planta de cruz latina, consta de una sola nave y alberga una gran colección de retablos y pinturas de este artista; en su coro se pueden apreciar numerosas obras de arte.
Este monumento, también llamado Hospital de Afuera, fue mandado construir por el cardenal Tavera en 1541.
Atravesando su fachada renacentista, encontramos en su interior dos anchos patios perfectamente simétricos, con columnas dóricas y arcos jónicos. En el interior de su iglesia se encuentra el sepulcro del propio fundador.
En el museo se pueden admirar obras de artistas como El Greco, Ribera, Zurbarán, Sánchez Coello, Tiziano o Tintoretto.
Situada en el punto más alto de la ciudad se encuentra la Iglesia de los Jesuitas, desde el mirador de sus torres se puede admirar una vista panorámica desde dentro de la propia ciudad de Toledo.
En su interior encontramos esculturas de los siglos XVII y XVIII, obras de Matías Carmannini y Félix Bambi. Destaca la iglesia barroca con el Ochavo.
Templo de estilo mudéjar, exceptuando la capilla mayor que adquiere un estilo plateresco tras la reforma realizada en el siglo XVI.
Museo situado en la Iglesia de San Román, cuyas paredes están cubiertas de bellas pinturas murales románicas del siglo XIII, perfectamente conservadas.
En el interior del museo se guardan reproducciones de las coronas votivas del Tesoro de Guarrazar, restos visigodos y una arcada de estilo califal con capiteles visigodos reutilizados.
Reúne los fondos de los antiguos Museo Arqueológico Provincial y Museo Parroquia de San Vicente.
El Alcázar de Toledo es símbolo de la ciudad y testigo de algunos de los acontecimientos más destacados de la Historia de España.
Su época de mayor esplendor corresponde al reinado de Carlos I, cuando ilustres e importantes arquitectos trabajaron en este histórico edificio.
Actualmente se encuentra cerrado y en remodelación para acoger la nueva sede del Museo del Ejército, cuya apertura está prevista para el año 2007. Contará con ocho salas históricas con fondos desde la antigüedad hasta el siglo XX, y doce salas temáticas sobre sus diversas colecciones.