Esta puerta, también conocida como Puerta Vieja de Bisagra, fue en su día la principal entrada a la ciudad de Toledo. En ella se unen el estilo cristiano y musulmán y conserva su fachada, compuesta de tres arcos de herradura, cobijándose en el mayor de ellos otro más.
Obra mudéjar construida en el siglo XIII que daba acceso a la medina musulmana hasta que la muralla fue ampliada, lo que le despojó de su función defensiva quedando de esta manera encerrada como segundo camino de paso.
De planta rectangular terminada en semicírculo, sobre dos columnas se alza un gran arco apuntado que se adelanta a la puerta de arco de herradura. Se elevan dos torres en mampostería, una semicircular y otra cuadrada, con almenas y ventanas.
Edificio del siglo X; cuatro columnas de mármol con capiteles visigodos sustentan nueve cúpulas de diversos estilos.
Cuenta la leyenda que cuando el caballo del Cid, llegando a este lugar, se arrodilló, fue descubierto un cristo que había sido sepultado por los cristianos para evitar la profanación de los musulmanes.
La talla muestra la particularidad de tener los pies desviados de la posición general que corresponde a los crucifijos.
Edificio del siglo XI asentado sobre cimientos romanos que reproduce un trazado similar a la del Cristo de la Luz, que bien podría haber servido de modelo.
Actualmente alberga el Centro de Promoción de la Artesanía de Castilla-La Mancha, donde regularmente se celebran exposiciones monográficas.
Museo situado en la Iglesia de San Román, cuyas paredes están cubiertas de bellas pinturas murales románicas del siglo XIII, perfectamente conservadas.
El Centro Cultural San Marcos ofrece una nueva forma de adentrarnos en los entresijos de la ciudad de Toledo. Se trata del proyecto "Claves de Toledo, llave de futuro" del Centro de Interpretación, en el que la ciudad queda desplegada al visitante para que pueda comprender y descubrir esta capital de culturas de una manera vanguardista y diferente.
Reúne los fondos de los antiguos Museo Arqueológico Provincial y Museo Parroquia de San Vicente.
La Sinagoga del Tránsito alberga en su interior el Museo Sefardí, donde se muestra el marco histórico y geográfico del pueblo judío.
Se encuentra situado en el lugar conocido como la Roca Tarpeya, con vistas a un impresionante desfiladero sobre el río Tajo, donde el célebre escultor palentino tenía su lugar de residencia y taller.