Aunque esta casa-museo no fue la auténtica residencia de El Greco, reproduce con admirable fidelidad una mansión toledana del siglo XVI; su mobiliario y objetos de arte lo enriquecen y decoran, y junto con la estructura del edificio, ayudan a evocar la vivienda de aquellos tiempos.
En su museo se pueden observar numerosos cuadros de El Greco, destacando algunos como "Vista general de Toledo", "El Redentor" o "Apostolado", así como obras de otros autores contemporáneos al artista.